13 Errores Financieros Comunes que Podemos Cometer

Por Inversor Novel

“El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada”

Goethe



¡Hola Inversores!

En el artículo de hoy traigo algunos errores que nos pueden pasar factura cuando queremos ahorrar e invertir para nuestro futuro.

La mayor parte de ellos como verás se deben a falta de educación financiera y solamente requieren de nosotros un mínimo de atención.  Sin embargo conviene que algunos de ellos los conozcamos lo antes posible ya que el tiempo en este tema es un factor muy importante.




Empezar a invertir tarde


Este es el primero de todos y el que tiene peor solución ya que el tiempo que hemos perdido no lo podemos recuperar. Sin embargo, la buena noticia es que podemos llegar a obtener los mismos resultados que si empezamos a invertir pronto. Eso sí, esto será con más esfuerzo y gracias a la ayuda del interés compuesto .

Es cierto que hace veinte años, no existían las facilidades que tenemos ahora para invertir. Hoy en día a través de Internet y la información que tenemos a nuestra disposición no hay ninguna excusa.

Además, para empezar no es necesario invertir grandes cantidades ya que el interés compuesto va a ir trabajando a nuestro favor. Podemos empezar con pocas cantidades e ir viendo cómo evoluciona la inversión a la vez que vamos aprendiendo.

Mientras se empieza a invertir quizás también se puede ir ahorrando o ir deshaciéndonos de alguna deuda. Por ejemplo, las que hayamos contraído para la compra de una vivienda o un coche.


Invertir en algo que no conocemos

Este es un error muy común de cualquier inversor novato a la hora de invertir en acciones de bolsa, inmuebles, fondos de inversión, etc.

Empezar a invertir en aquello que no conocemos es un riesgo que no nos podemos permitir. De hecho, nos puede costar muy caro y ha dejado sin dinero a mucha gente. Nunca hay que fiarse de aquellas inversiones que nos prometen rentabilidades muy elevadas y además en poco tiempo.

Por todo esto, antes de pensar en invertir en lo que sea, es mejor formarnos lo mejor posible y asesorarnos correctamente sobre el activo en el que queremos invertir.


Olvidar el diseño de un buen fondo de emergencia

Este es un error que podemos cometer al confiar nuestro futuro financiero a una seguridad aparente en el trabajo, en la sociedad o en la economía general.

Sin embargo tenemos que ser conscientes que las crisis llegan sin avisar y pueden afectar a nuestra situación económica de diversas maneras. Por esta razón, tener un buen fondo de emergencia es muy importante para nuestras finanzas personales.

¿Y cuánto dinero tiene que tener ese fondo? Realmente eso depende de las circunstancias personales y familiares de cada uno. Por ejemplo, a mí personalmente me gusta tener al menos dos años de fondo de emergencia lo que quiere decir que si me quedara sin trabajo ahora podría mantener el mismo nivel adquisitivo durante 24 meses.

Para calcular el importe del fondo es muy importante que sepas la cantidad de dinero que gastas al mes. En particular los gastos en servicios y productos necesarios para vivir (comida, alquiler, luz, etc.). Luego esa cantidad mensual la multiplicas por los meses que consideres apropiado.

Además, de ese fondo podrás tirar en caso de necesidad. De esta manera, puede que no tengas que pedir ningún préstamo, lo que te acarrearía tener que pagar además intereses.

Por otro lado, este fondo de emergencia es muy importante para tener confianza en nuestro futuro financiero. Nos dará una cierta seguridad económica, por ejemplo para acometer alguna urgencia o si necesitamos tiempo para encontrar un nuevo empleo.


Comprar un coche nuevo

La compra de un vehículo es uno de los mayores gastos que podemos realizar en nuestra vida, sobre todo si es nuevo. Sin duda, la diferencia de precio que hay entre comprar uno de segunda mano y uno nuevo puede ser notable. Así, no olvides que el coche pierde valor en cuanto sale de la puerta del concesionario.

Ese dinero ahorrado siempre lo podremos utilizar para otros destinos. Por ejemplo, invertirlo para hacerlo crecer o para nuestro fondo de emergencia.

El error de la compra de un coche nuevo puede todavía agravarse más. Esto ocurre si el vehículo es de marca, de gama alta o directamente de lujo. De ser así, seguramente nos gastaremos mucho más dinero.

Si queremos llevar una vida financieramente saneada debemos evitar caer en este tipo de errores y evaluar muy bien para que necesitamos el coche. Si solamente es una cuestión de imagen para impresionar, eso nos puede salir muy caro.

En una entrada anterior ya vimos todos los gastos que puede haber asociados a la compra de un coche: seguro, aparcamiento, revisiones, reparaciones, etc.

Puede resultar también muy interesante en lugar de comprar un coche, alquilar o compartir uno, o utilizar servicios de taxi para trasladarnos. Aunque esto puede parecer que nos quita cierta libertad, nos puede ahorrar una buena cantidad de dinero al año.


Sin duda, un cochazo pero… cuesta también muchos años de libertad financiera. Foto: MikesPhotos


Comprar/alquilar una casa para vivir más grande de lo necesario

Al igual que el coche, este es un error muy común que nos puede costar muy caro. Así, numerosas familias viven hoy en día en inmuebles con más habitaciones, baños, jardín, etc. de lo que realmente necesitan.

Este error se suele cometer cuando los hijos se han ido de casa o cuando accedemos a una vivienda por primera vez. En estos casos quizás lo mejor para nuestro bolsillo sea que el tamaño se ajuste a nuestras necesidades reales.

Con una inmueble demasiado grande todo se encarece más, no solamente la hipoteca o el alquiler. Pagaremos más luz, gas, impuestos, mobiliario, etc…


Invertir en fondos de inversión con comisiones muy altas

En este caso es un fallo de novato que a largo plazo puede salir muy caro. La falta de educación financiera nos puede jugar una mala pasada en este punto otra vez y por tanto llevarnos a subestimar el efecto nocivo que tienen una elevadas comisiones sobre nuestras inversiones.

Nunca hay que perder de vista que el porcentaje de las comisiones se resta directamente a la rentabilidad que podemos llegar a obtener.

Por ejemplo, si invertir en un fondo tiene un coste en comisiones de un 2% y la rentabilidad real que obtiene es de cuatro, nuestra rentabilidad final será del 2%.

Aunque al principio estos porcentajes nos pueden parecer poca cosa, la pérdida de patrimonio que esto supone durante años puede ser considerable.


No apuntar gastos

Otro fallo muy común es el de no apuntar gastos hasta que de verdad vemos que puede ser necesario. Desde mi experiencia, esta es la manera más efectiva de ahorrar ya que es el único modo de darnos cuenta de nuestros gastos. Descubriremos que gastamos mucho dinero en productos y servicios que apenas utilizamos o disfrutamos.

Además, si nuestro objetivo es alcanzar la libertad financiera este es uno de los primeros pasos que debemos seguir para conseguirla. Si no sabemos el dinero que nos gastamos, será imposible conocer la cantidad de dinero que necesitamos tener para vivir sin trabajar .


Ignorar el efecto de la inflación sobre nuestros ahorros

Aunque oímos mucho hablar de inflación o IPC en los medios de comunicación, quizás no calibramos bien hasta qué punto puede ir comiendo nuestros ahorros. De esta manera, año tras año, nuestro dinero perderá poder adquisitivo.

Por esta razón, conviene estar alerta a la inflación. Se trata de superarla con inversiones en activos que nos den unas rentabilidades que puedan superar el porcentaje de la inflación.

El efecto de la inflación se notará a largo plazo por ello de nuevo te recuerdo la importancia de  empezar a invertir cuanto antes.


No cancelar las deudas pronto

Otro error muy común es el de no cancelar nuestras deudas lo antes posible. Es cierto que invertir es importante y de hecho da el título a este sitio, sin embargo cuando adquirimos una deuda ya sea para comprar una casa, un coche, estudios, etc., quizás lo mejor sea salir de deudas cuanto antes.

No debemos olvidar que la mayoría de las deudas traen consigo un interés que debemos pagar adicional al precio que pagamos. A veces estos intereses pueden ser muy altos y sin darnos cuenta podemos llegar a perder mucho dinero.  

Antes de pedir un préstamo debemos evaluar la necesidad de aquello que queremos comprar y si de verdad merece la pena. Es muy triste tener que trabajar más a lo largo de nuestra vida para tener que pagar caprichos y sus intereses. Por ejemplo, un coche de lujo o un televisor de 50 pulgadas que se compró mediante una financiación con intereses muy elevados.

En este punto quizás lo mejor sea cancelar las deudas con los intereses más altos e ir cancelando el resto en cuanto podamos.


Pasar por alto los gastos hormiga

Es cierto que muchas veces nos vamos a encontrar que ahorrar puede ser una misión casi imposible. Hay determinados gastos que son ineludibles y a los que debemos hacer frente sí o sí.

No obstante, si  de una manera sistemática vamos apuntamos gastos con frecuencia, ya sea semanal, mensual etc., descubriremos algunos gastos recurrentes, conocidos como gastos hormiga.

Se llaman así porque son gastos además minúsculos por donde se nos va el dinero sin apenas darnos cuenta. Sin embargo, al final del año suman una cantidad elevada. Es en estos gastos donde podemos ahorrar poco a poco e ir sumando.


Ejemplo 1 de gastos hormiga: el café

Un ejemplo típico de gasto hormiga es el del café. Si te tomas más de dos cafés al día fuera de casa puede que te gastes más de dos euros al día. Esto puede hacer que al final del año te gastes al menos unos 700 euros.

Si en lugar de tomar el café fuera lo haces tú mismo con una máquina, esta cantidad puede reducirse bastante. Por supuesto no se trata de dejar de tomar café todos los días fuera de casa. Puede ser un momento muy agradable para sociabilizar con amigos o compañeros de trabajo. De lo que se trata es de reducir algo el hábito para que de esta manera podamos ahorrar un poco más al mes.


Ejemplo 2 de gastos hormiga: el tabaco

Hay otro gasto hormiga muy común que podemos eliminar totalmente por lo nocivo que es: el tabaco. Dejar de fumar será algo que beneficiará sin duda a nuestra salud. Podemos pensar que estos gastos no son demasiado grandes. Sin embargo esto no es cierto si piensas lo que cuesta un cigarrillo. Solamente dividiendo el precio de la cajetilla por el número de cigarrillos que tiene, descubrirás lo que puedes llegar a gastar al día.

Te pongo un ejemplo. Suponiendo que la cajetilla cueste 4 euros, te estarás gastando en torno a 0,2 euros por cigarrillo. Si fumas 10 cigarrillos, esto serán 2 euros al día. Al final de mes serán 60 euros y durante el año llegará a 720 euros. Si fumas una cajetilla será el doble, 1440 euros. Esto puede significar que al cabo de un año te puedes gastar una cantidad de dinero equivalente a un salario mensual o todavía más.


Gastar más cuando sube el sueldo

Cuando aumenta el salario es muy común que se gaste más. Es una reacción muy natural que se produce al ver más cantidad de dinero en el bolsillo. Entonces es más fácil olvidar que el dinero en realidad es un bien escaso.

Este error puede llevarnos a comprar productos innecesarios y muy caros en lugar de destinar ese dinero al ahorro o la inversión.

Sin duda un incremento salarial puede ser un buen momento para revisar el fondo de emergencia o construir uno.


No establecer objetivos claros de ahorro

Seamos sinceros, la verdad es que ahorrar por ahorrar no motiva. Esa desmotivación puede llevarnos a abandonar las buenas intenciones de ahorrar desde el comienzo.

Algo que nos puede ayudar para conseguirlo desde el principio es marcarnos metas claras y alcanzables. Para que el proceso sea más fácil nos podemos marcar metas a corto, medio o largo plazo.

Estas metas son muy personales. Algunas de ellas pueden ser por ejemplo, ahorrar para el próximo móvil. Para ello, metemos una cantidad fija todos los meses en un sobre o una hucha. También puede ser hacer un viaje familiar o, más a largo plazo, alcanzar la libertad financiera.

Con una meta por delante que nos motive será mucho más fácil ahorrar y al final conseguir el hábito que nos falta.


Vender cuando la bolsa cae

Otro error financiero que podemos cometer con facilidad es el vender o salir de la bolsa cuando está cayendo. Esto se debe al pánico que se produce en momentos de cracs o caídas bursátiles.

Al salir de nuestra inversión en esos momentos nos arriesgamos a perder dinero de verdad ya que los activos pueden bajar mucho de valor.

Además si nos salimos cuando la bolsa cae corremos el riesgo de perdernos el rebote que llegará tarde o temprano.

No obstante estas bajadas son temporales y salvo bancarrotas de empresas o crisis muy profundas la bolsa se recupera en meses o algunos años.

Controlar nuestras emociones a veces no es fácil sobretodo cuando las noticias a nuestro alrededor son muy negativas y se avecina una recesión o crisis económica.

Si necesitamos el dinero con urgencia no hay mucho que decir salvo que en ese caso habría que haber planificado mejor nuestras finanzas.


Algunas soluciones para evitar este error

Este error frecuente de los inversores podemos intentar evitarlo de las siguientes maneras.

Invertir a largo plazo

Quizá sea la mejor opción ya que en caso de caídas bursátiles muy profundas habrá tiempo para que nuestra inversión se recupere.

En este caso podemos aplicar la estrategia del dollar-cost-averaging (DCA) que consiste en realizar aportaciones periódicas repartidas en el tiempo y así promediar el valor al que compramos los activos.

No invertir nunca el dinero que podemos necesitar

Al invertir deberíamos tener una idea del dinero que vamos a destinar a ello. Debemos saber que debido a la volatilidad de los mercados hay momentos donde pueden bajar mucho las valoraciones.

Durante estas bajadas, especialmente si son muy prolongadas, podemos perder dinero temporalmente.

Tener un fondo de emergencias

Tener un fondo de emergencias es muy importante para evitar tener que retirar el dinero invertido en caso de imprevistos o gastos urgentes.

Los expertos en finanzas personales recomiendan tener ahorrado en este fondo como mínimo, lo suficiente para hacer frente a los gastos de tres a diez meses.

Evitar el ruido mediático

Muchas veces los medios de comunicación magnifican lo que está ocurriendo. Una exposición prolongada a las noticias o a las redes sociales pueden terminar afectando a nuestro ánimo inversor.


Conclusión

La mayor parte de estos errores los cometemos por falta de educación financiera. Aunque cada vez es más frecuente reconocer la necesidad de formarnos en este ámbito, todavía hay una carencia notable en este aspecto de la educación. Por tanto continúa siendo una asignatura pendiente.

Algunos de estos errores pueden cometerse más a unas edades que a otras. Por ejemplo, la hipoteca para una casa o la compra de un coche nuevo. Sin embargo en todos los casos siempre significará una pérdida de nuestra riqueza que a veces será muy difícil de evitar.

Los medios de comunicación y la sociedad en general fomentan mucho que cometamos estos errores. Solamente podemos luchar contra ellos con una gran fuerza de voluntad e intentando generar hábitos de ahorro por nuestra cuenta.  

Algunos errores por su tamaño, los notamos antes en nuestro bolsillo. Sin embargo, hay otros errores que prácticamente son imperceptibles pero al final terminan sumando cantidades muy apreciables. Es el caso de los gastos hormiga o los costes en comisiones de algunos fondos de inversión y planes de pensiones.

Otro aspecto muy importante es que en muchos casos estos errores significarán una pérdida de oportunidad. Es decir, ese dinero que no hemos ahorrado además puede que si lo hubiéramos invertido correctamente nos hubiera dado más rentabilidad en el futuro.

Por ejemplo, el dinero empleado en la compra de un coche financiado con unas mensualidades muy altas podríamos destinarlo a invertir. En su lugar, podríamos comprar un coche de segunda mano o uno nuevo más económico con mensualidades más bajas si lo necesitamos. Por esta razón no solamente se trata del dinero que gastamos sino el que dejamos de ganar si hubiéramos invertido.

Y tú, ¿has cometido algún error de estos? Si es así, como decía Goethe “el único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada”.

En cualquier caso, espero que esta lista de errores te ayude a no cometerlos o al menos a minimizar su efecto.

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Un abrazo,

IN


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