Cómo prepararse para la próxima caída bursátil

Por Inversor Novel

Los cracs o caídas de la bolsa son relativamente frecuentes y forman parte de la vida bursátil como vamos a ver en este artículo. Por esta razón es muy importante estar preparados para el siguiente crac y que no nos coja desprevenidos.

Aunque los cracs son momentos que nos pueden preocupar con mucha razón, no debemos olvidar que por muy graves que hayan sido, con el tiempo siempre han terminado superados.

Además, si nuestro objetivo es invertir a largo plazo, estas caídas representan una buena oportunidad para comprar participaciones o acciones de bolsa a mejores precios.

Sin embargo, también es cierto que la severidad de la caída y la duración pueden representar un problema temporal para nuestros ahorros. Esto puede suponer que en algún momento estemos perdiendo dinero.

En este artículo intentaré responder algunas preguntas que me hago yo mismo sobre este tema y también veremos seis maneras para prepararnos para el siguiente crac bursátil.

La información que voy a utilizar se refiere al mercado americano ya que es el que mejor se conoce y cuyo comportamiento tiene un mayor efecto sobre el resto de bolsas mundiales.




¿Qué es una caída bursátil?

“Si no eres capaz de imaginar una pérdida del 20% en el mercado de acciones, no deberías estar en él”

-John C. Bogle



Normalmente se considera un crac bursátil a una caída repentina y rápida de las cotizaciones de más de un 20%. Pueden estar acompañadas o no de recesiones posteriores.

El mayor crac bursátil fue el que tuvo lugar en 1929 con una caída en las cotizaciones de un 80%. El siguiente fue mucho más reciente, en 2007, que duró hasta 2009 y alcanzó un descenso de un 50%.

Un crac muy famoso también fue el que tuvo lugar en 1987 cuando el Down Jones perdió más de un 20% en una sola jornada.

Otra caída bursátil de una magnitud considerable tuvo lugar en el año 2000 con el pinchazo de las empresas de internet “punto com”. En ese caso el índice tecnológico Nasdaq llegó a perder hasta un 39% en un solo año.


Las flechas en naranja indican las caídas bursátiles más recientes en el índice S&P500. La flecha en verde señala el minicrac de finales de 2018. Fuente: TradingView y elaboración propia.



[ACTUALIZACIÓN 12 de marzo de 2020]

Esta entrada fue escrita el viernes justo antes de que los mercados se vinieran abajo debido a la crisis del coronavirus y al derrumbe del precio del petróleo. Por esta razón me he visto en la obligación de escribir este pequeño párrafo de actualización.

Mientras escribo estas líneas los futuros del mercado americano SP500 caen más de un 8% después de haber iniciado la semana, el lunes, con un descenso del 7,6 %, uno de los mayores descensos de su historia en una sola jornada. Esto hace en estos momentos una caída de aproximadamente el 26% desde los máximos del mes pasado.

El pánico reinante se refleja a la perfección en el índice del miedo o VIX que no ha bajado de 50 llegando a 60 en varios momentos. Parece que después de la crisis del 2008 no ha habido algo semejante en los últimos años.


¿Por qué se producen los cracs bursátiles?

Normalmente se producen por acontecimientos negativos de índole económica. Ejemplos claros de esto son los que he comentado antes, el famoso crac del 29 y la crisis financiera de 2007. Ambos han sido los cracs más severos que ha sufrido la bolsa dando lugar además a recesiones posteriores.

Por otro lado, también existen periodos de especulación que provocan la creación de burbujas que desembocan en cracs severos como la acaecida en el año 2000 con las empresas de Internet o punto com.


¿Se puede saber cuándo será el próximo crac bursátil?

Aunque hay muchos indicadores no existe ninguna manera de conocer cuándo se producirá el próximo crac y recesión. Un indicador que ha sido muy fiable prediciendo muchas recesiones es la curva de tipos que vimos en un artículo anterior.

De la misma manera es muy difícil saber el acontecimiento que lo ocasionará. Siempre habrá rumores acerca de posibles burbujas o de posibles crisis económicas aquí o allá.


¿Con qué frecuencia suceden las caídas bursátiles?

Como comentaba al inicio del artículo los cracs o caídas bursátiles son un fenómeno normal en el proceso de inversión. En el mercado norteamericano se ha estimado que la frecuencia media de caídas bursátiles es la siguiente:

– Caída de un 10%: una vez al año

– Caída del 20%: una cada cinco años

– Caída del 30%: una cada década

Hay que tener en cuenta que estos datos son solamente medias y pueden variar bastante. Por ejemplo, la década de 2009 al 2019 no conoció ninguna caída del 30% o superior.


¿Cuánto puede llegar a bajar la bolsa en un crac?

Como hemos visto antes los cracs pueden llegar a ocasionar pérdidas de un 30% o incluso más como ocurrió en el crac bursátil de 2008 cuando la bolsa americana llegó a perder un 50% de su valor.


¿Cuánto dura un crac bursátil?

Solamente podemos responder a esta pregunta, como el resto, viendo lo que ha ocurrido en casos anteriores. Algunos son solamente mini-cracs que pueden durar unos pocos meses como el de finales de 2018 cuando el índice americano SP500 llegó a perder un 20%.

Otros en cambio pueden ser más severos y durar hasta 33 meses como el crac del 29 o hasta 17 meses como en la crisis financiera de 2007. Esto es desde el punto más alto al más bajo desde comienza a subir de nuevo.


Cómo prepararnos para un crac bursátil

En mi opinión no hay que hacer una preparación especial solamente para una caída bursátil ya que no sabemos cuándo llegará.

Lo que sí tenemos que tener en cuenta es que en el caso de que este llegue nuestros ahorros e inversiones no deberían estar abandonados.

En realidad las medidas que voy a enumerar ahora son las que habría que seguir en todo momento y las que que nos pueden preparar mejor para un desplome bursátil.


Eliminar todas las deudas

Como he comentado esto es algo que habría que hacer independientemente de si hay o no una recesión. Cualquier deuda de lo que sea (de tarjetas de crédito, pagos del coche, de educación, hipoteca, etc.) debe reducirse al mínimo y mucho mejor si podemos eliminarlas por completo. Como comenté en un artículo anterior, eliminar deudas es un factor muy importante que nos acerca más a la libertad financiera.

Además de las deudas que se generan para vivir hay gente que llega a endeudarse para invertir en bolsa. Eso es un juego muy peligroso con muchas posibilidades de acabar mal. Esa fue una de las causas que llevaron a la quiebra a miles de familias americanas durante el crac de 1929.


Gastar menos de lo que ingresamos

Uno de cada 3 americanos (33%) tienen menos de 5.000 dólares ahorrados y un 21% no tienen nada de dinero ahorrado. En España, la tasa de ahorro anual en 2017 fue del 5,7%. Esto hace muy difícil hacer frente a las situaciones adversas que suelen traer consigo los cracs y recesiones.

Antes de nada, tendría que asegurarme un fondo de emergencias que permitiese sobrellevar los meses que pudiera durar el crac. Como hemos visto en un apartado anterior, los cracs pueden ir acompañado además de recesiones y pueden ser muy cortos o prolongarse hasta casi tres años.

Para ello debería conocer exactamente la cantidad de dinero que me gasto al mes o que necesito para vivir como hemos visto en otro artículo.

Una vez conocido ese importe habría que multiplicarlo por los meses que ha durado el crac más largo. Si este crac ha durado 10 meses y tengo unos gastos mensuales de 1.000 euros entonces necesitaré al menos 10.000 euros.




Puede ser bueno recordar que este fondo de emergencia nos puede servir tanto en momentos de caídas bursátiles pronunciados como también durante meses prolongados de recesión.

En estos escenarios tan negros es mejor estar cubiertos. de manera que si perdemos el trabajo también podemos echar mano de nuestro fondo sin tener que pedir un préstamo. Por esa razón, el fondo de emergencia debe estar en productos sin riesgo como depósitos o cuentas de ahorro, nunca invertido en productos con alta volatilidad y por tanto elevado riesgo.


Seguir invirtiendo

Durante una caída bursátil, los activos que caen de precio son las acciones y las participaciones de los fondos de renta variable. En cambio, otros activos como los bonos de corto plazo o el oro comienzan a subir de precio ya que la gente empieza a comprar estos activos como refugio.

Si hemos realizado una asignación de activos con fondos de renta fija por ejemplo, podemos vender las participaciones invertidas en ellos para comprar más participaciones de los fondos de renta variable cuyas participaciones ahora estarán más baratas.

Además si se ha ahorrado lo suficiente y tenemos dinero (liquidez o “cash”) podemos utilizarlo para comprar más acciones o participaciones de fondos de renta variable. Eso sí, sin tocar nuestro fondo de emergencias que no está destinado a invertir.


No hacer caso de las noticias

Como decía William Bernstein en su libro “Los cuatro pilares de la inversión”, una gran parte de quienes redactan las noticias normalmente saben muy poco de los mercados. En definitiva, no hay nada de novedoso ya que los cracs bursátiles ocurren cada cierto tiempo.

Eso sí, el aspecto emocional en estos momentos es muy importante. Una sobreexposición a los medios de comunicación puede llegar a afectarnos mucho más de lo que pensamos.

Esto podría producir momentos de pánico que nos llevasen a retirar nuestro dinero en el peor momento.

No debemos olvidar que si vendemos cuando ha caído mucho la bolsa será cuando efectivamente estaremos perdiendo dinero de verdad, dicho de otra manera, asumimos pérdidas.

En esos momentos, aunque sea difícil, deberíamos intentar actuar con la cabeza fría y sobretodo no olvidar que las caídas no son para siempre. Además, las bolsas suelen rebotar con fuerza después de caídas importantes.

Por esta razón es importante contar con un fondo de emergencia que nos cubra en caso de caídas bursátiles muy severas.


Seguir aprendiendo

Este es un punto muy importante ya que a veces nuestro Ego nos engaña y podemos pensar que lo sabemos todo. Y eso no es cierto.

Esto ocurre sobre todo cuando nuestras inversiones van muy bien y la bolsa no para de subir. Pensamos que esto se debe a nuestro acierto y “sabiduría”. Pero en realidad no es así y podemos caer en una complacencia muy peligrosa ante una caída bursátil importante.

Por ello, una dosis extra de humildad en esos momentos puede ser muy necesaria.

Es importante ponernos ante escenarios muy adversos y planear lo mejor posible nuestras reacciones.




Para aprender podemos leer libros de autores e inversores importantes, realizar cursos online o si queremos profundizar un poco más incluso másteres. Tampoco está mal leer buenos blogs o ver vídeos de Youtube de inversores que ya ha posado por todo esto y saber de primera mano cómo han reaccionado y qué fallos han tenido.

Como decía Bogle, “aprende cada día, pero en especial de las experiencias de los demás, ¡es más barato!”

—> Si quieres puedes echar un vistazo a mi selección de libros preferidos en Mi Biblioteca.




Crear una fuente de ingresos extra

A veces nuestras inversiones pueden flaquear e incluso nuestro puesto de trabajo puede encontrarse amenazado por una crisis. Ante estas situaciones adversas puede ser buena idea intentar poner en marcha una actividad que nos pueda reportar ingresos adicionales a los de nuestro trabajo principal. Esto puede ayudarnos a sobrellevar mejor una caída bursátil duradera acompañada por una recesión.

Algunos trabajos que se pueden realizar para obtener ingresos adicionales los vimos en un capítulo anterior.


Conclusión

En esta entrada hemos visto qué son los cracs bursátiles y sus características principales.

De todo ello, quizás lo más importante para nuestro ahorro e inversión no sea tanto la profundidad de la caída sino la duración que pueda tener un mercado bajista.

Por esta razón es tan importante contar con un buen fondo de emergencia.

Para hacer frente con mejor disposición a estos eventos lo mejor es ser sinceros con nosotros mismos y no olvidar que las mejores inversiones requieren de tiempo y paciencia. Por eso conviene pensar e invertir a largo plazo sabiendo que los cracs bursátiles y las recesiones pueden ocurrir.

Por otro lado, creo que antes de que ocurra una caída bursátil es clave estar preparados tanto para proteger nuestro patrimonio como para aprovechar las oportunidades que se presentarán.

Por último, creo que es mucho mejor poner en práctica en todo momento los seis puntos que hemos visto ya que así estaremos en mejor posición para reaccionar ante un crac.

Un abrazo,

IN


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