Vivir e invertir en piloto automático

El verano es una de los mejores momentos no solamente para ajustar nuestras finanzas personales y llevarla a otro nivel sino para reflexionar sobre nuestro tiempo y en definitiva, nuestra vida.

Ahora que ya termina el periodo vacacional quizá sea un buen momento para recapitular y reflexionar sobre algunas ideas que, quién sabe, pueden marcar el horizonte en nuestro futuro.

Así que sin más preámbulos pasemos a ver algunas lecciones aprendidas durante el verano en relación a nuestra vida conducida o llevada en piloto automático y su contraste con nuestras inversiones.

Vamos allá.



Vivir en piloto automático

Muchas veces vivir en piloto automático significa seguir la rutina de cada día sin pararnos a pensar, sin ejecutar nuestras acciones de forma deliberada.

Es una forma de vivir a priori fácil, sin complicaciones, ya que nos dejamos llevar por lo que hace la mayoría de la gente en su día a día.

Desde coger el coche cada mañana para ir a trabajar, robar nuestro sueño nocturno gracias a Netflix o jugar a la lotería en fechas señaladas.

También se podría incluir aquí dedicar gran parte del tiempo libre a ir de compras por los centros comerciales o ir en masa a playas que ya están masificadas.

Como ves hay un sinfín de actividades en las que nos podemos dejar llevar en modo piloto automático.

Y no nos engañemos, no nos libramos ninguno porque al fin y al cabo somos Homo sapiens… nos dejamos llevar más de lo que nos gustaría.

Además este modo de vivir a simple vista no parece tan mal negocio.

Por un lado, nos ahorra mucha energía a la hora de decidir qué hacer en cada momento porque, como decía, es automático y muy sencillo de ejecutar.

Por otro lado, es una forma segura de matar el tiempo (nunca mejor dicho, por cierto), ya que pensamos que si lo hace la mayoría, tan malo no debe ser. Nuestro cerebro siempre buscará por defecto la seguridad y la zona de confort calentita y sin sobresaltos.

Por último, no podemos obviar el factor de socialización que conlleva. Muchas de esas actividades seguro que sirven de trampolín para iniciar conversaciones entre amigos, vecinos o familiares. Nos dan esa sensación de pertenencia a grupo que tanto anhelamos.

Lo que ocurre es que, en el fondo, buscar una vida en piloto automático es como dejar la vida pasar. Dejar nuestras elecciones al azar puede resultar cómodo e incluso simple pero nos priva de la intencionalidad que puede llevarnos a una vida más plena y seguramente más feliz. Y precisamente las elecciones que a la larga nos llenan más no suelen ser fáciles, sino que conllevan una cantidad de sacrificio y esfuerzo que muy pocos están dispuestos a sobrellevar.

«Elecciones fáciles, vida difícil. Elecciones difíciles, vida fácil»

– Jerzy Gregorek

Reflexionar sobre nuestra vida y el momento en el que estamos dentro de ella, con sus límites y posibilidades, nos otorga la posibilidad de elegir de manera mucho más efectiva qué hacer o qué no hacer, independientemente de lo que la rutina o la mayoría nos dicten.

Y reflexionar no se trata de coger la mochila y lanzarnos como ermitaños al monte porque sí.

Todos en nuestro día a día tenemos también responsabilidades que atender. Pero una dosis extra de intencionalidad sí nos puede ayudar a que cada presente que vivimos sea diferente, más libre y más pleno.

Además, conocer nuestro punto de localización GPS vital nos permitirá tomar mejores decisiones financieras.



Invertir en piloto automático

Existe sin embargo una actividad que sí podemos llevar en piloto automático y esa no es otra que invertir.

En el blog ya he hablado muchas veces de las grandes ventajas que tiene invertir en modo automático, pase lo que pase y haga lo que haga el mercado.

Al final se trata de desconectar nuestra emociones de nuestra inversión y así conseguir que no afecten a la evolución de nuestra cartera.

Pero todo tiene una cara B, y este modo de invertir, siendo mi favorito, puede que no sea el óptimo en todo momento.

Me explicaré mejor.

Lo que quiero decir es que aunque nuestra inversión sea automática no deberíamos olvidarnos nunca de ella.

Deberíamos saber la cantidad que invertimos cada mes, en qué invertimos y si es suficiente o no.

En cada momento vital puede que sea necesario ajustar las velas: invertir más o menos, invertir en activos de más o menos riesgo, rebalancear, cambiar de bróker, etc.

Y además de invertir/ahorrar cada mes, destinar dinero para vivir una vida que valga la pena ser vivida.

Y nada de eso es automático.

Son decisiones deliberadas que debemos tomar.

Esas decisiones son las que tenemos que ir evaluando a lo largo de los años.



Por ejemplo, si hemos empezado a invertir pronto nos podemos permitir el lujo de decidir que no dedicaremos tanto dinero a la inversión . El tiempo que tenemos por delante hará el trabajo por nosotros. Luego podemos pensar también que es buen momento para invertir en activos de más riesgo o vivir experiencias que más adelante en nuestra vida no sean tan fáciles de ejecutar.

Si hemos empezado a invertir tarde entonces es importante equilibrar el riesgo de nuestros activos con nuestra tolerancia al riesgo y horizonte temporal. También el coste de oportunidad de invertir en lugar de realizar actividades que quizá en el futuro no podamos disfrutar plenamente.

Al fin y al cabo el dinero no lo es todo, es tan solo el instrumento que nos sirve para conseguir más y mejores experiencias en nuestra vida, desde formar una familia a viajar, desde ser más generosos a practicar surf, desde trabajar en lo que nos gusta a quedarnos en casa leyendo.

Todo va evolucionando a medida que pasa el tiempo, nuestro tiempo.

Y no podemos dejar nada de eso al azar ya que corremos el riesgo de desperdiciar dos recursos que según avanzamos en edad serán cada vez más limitantes, la salud y el tiempo libre.

Por ello invertir debería ser una actividad que evolucionara intencionalmente con nosotros para aprovechar mejor cada experiencia vital.

Un abrazo,

Inversor Novel

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3 comentarios en «Vivir e invertir en piloto automático»

  1. Hola,

    Leí este artículo sobre invertir en piloto automático y no puedo evitar reflexionar sobre mi propia experiencia. Comencé a invertir un poco tarde en la vida, pero a pesar de eso, me ha ayudado significativamente a mejorar mis finanzas.

    La idea de automatizar las inversiones es realmente poderosa. No solo te permite mantener un enfoque constante, sino que también te quita la tentación de intentar cronometrar el mercado, algo que me parece peligroso y estresante. A lo largo del tiempo, he visto cómo mis inversiones crecen de manera constante, y gran parte de eso se debe a la consistencia que brinda la automatización.

    Para aquellos que aún no han comenzado a invertir, no se preocupen si sienten que están empezando tarde, como yo. La clave está en tomar medidas y mantenerse constante. Cada pequeño paso cuenta y puede marcar una gran diferencia en el futuro.

    Gracias al autor por compartir este consejo valioso. Aunque pueda haber empezado un poco tarde, sé que estoy en el camino correcto hacia un futuro financiero más sólido.

    Saludos cordiales

  2. Gracias por compartir tu experiencia por aquí Luis. Sigue así!
    Un abrazo

  3. Gracias por compartir tu experiencia por aquí Luis. Sigue así!
    Un abrazo

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