10 Consejos para invertir en fondos de inversión


[Este artículo es una actualización de uno anterior publicado el 28/09/2018]


¡Hola Inversores!

La inversión en general y en fondos de inversión en particular es una cuestión que al principio nos puede generar muchas dudas si de verdad nos preocupa nuestro dinero.

En esta entrada me gustaría compartir algunos consejos para invertir en fondos de inversión y que pueden serviros a vosotros a la hora de evitar algunos errores.

Aunque en esta entrada me centro en los fondos de inversión ya que creo que es un vehículo ideal para empezar a invertir en bolsa, todo lo que comento también se puede aplicar perfectamente a los fondos cotizados, ETFs e incluso acciones.

Vamos allá.




Obtener educación financiera

Antes de comenzar a invertir lo primero es formarse.

Creo que no es una buena idea lanzarnos a la piscina de la inversión sin conocer en qué consisten los productos a los que vamos a destinar nuestros ahorros.

Si nos falta educación en este campo las posibilidades de que nos engañen o de no alcanzar nuestros objetivos financieros aumentan.

Para educarnos financieramente hoy en día existen multitud de recursos como libros, cursos, blogs, etc.

Para empezar recomiendo visitar Mi Biblioteca donde podéis encontrar mis sugerencias sobre los libros que he leído y que más me han aportado para empezar a invertir y profundizar en el mundo de la inversión.


Planificar dónde invertir

La elección de un fondo de inversión es, en sí mismo, un mundo. Según las base de datos de Morningstar, existen hoy en día más de 45.000 fondos de inversión. No está nada mal.

A veces, nuestro banco nos puede ofrecer algún producto pero es mejor para nosotros que nos asesoremos independientemente para determinar lo que más nos conviene.

En este punto también es importante que las comisiones de gestión no sean muy elevadas.

A largo plazo se comen la rentabilidad obtenida por el fondo.

Por último es conveniente que hagamos una asignación de activos bien planeada según nuestros objetivos, horizonte temporal, tolerancia al riesgo y situación económica.


No invertir una cantidad de dinero que podemos necesitar

Siempre hay que ser prudente y racional en nuestras finanzas personales.

Nunca vamos a saber cuándo la bolsa se puede venir abajo y volver a subir, por esta razón es vital invertir solamente una cantidad que no necesitemos para nuestro día a día ni para un imprevisto.

En general también se recomienda no invertir el dinero que se puede necesitar los próximos cinco años.

Para los imprevistos o gastos urgentes siempre podemos contar con un fondo de emergencia.

Antes de invertir en fondos de renta variable es importante reflexionar seriamente este punto para no dejarse llevar por las emociones que nos pueden llevar a invertir sin sentido los ahorros de muchos años de esfuerzo y trabajo.


Invertir a largo plazo

Obtener buenas rentabilidades que sean consistentes en el tiempo es una cuestión de paciencia.

No se trata de dar un pelotazo que con mucha probabilidad puede salirnos mal.

Los fondos de inversión de renta variable son volátiles por naturaleza y por ello es imposible predecir su cotización futura.

Seguro que habrá caídas bursátiles que nos asustarán. Y también habrá momentos donde subirá mucho y pensaremos que estamos más cerca de lograr la libertad financiera.

En cualquiera de estos momentos lo mejor es mantener la cabeza fría y no dejarnos llevar por las noticias o los rumores.


Invertir poco a poco

Si tenemos una cantidad de dinero para invertir, es mejor hacerlo poco a poco, con cantidades periódicas, por ejemplo mensuales, según nuestra capacidad de ahorro.

De esta manera vamos a diversificar el precio o valor liquidativo de la participación.

Unas veces compraremos más caro y otras más barato promediando el precio.

Esta estrategia se denomina dollar-cost averaging (DCA) y va a evitar el efecto de las emociones (miedo, codicia, etc.) a la hora de invertir.

El DCA se puede aplicar a cualquier activo financiero, ya sean acciones, fondos de inversión o ETFs donde la volatilidad puede ser muy alta y es difícil acertar con el mejor momento para invertir.


Empezar a invertir cuanto antes

Es mejor no dilatar el tiempo que tardamos para empezar a invertir.

La razón principal es que cuanto antes empecemos, antes podrá actuar el interés compuesto.

Si estamos pensando en invertir a largo plazo, por ejemplo para nuestra jubilación o la independencia financiera, no hay excusa para empezar lo antes posible.

No es lo mismo empezar a invertir con 25 años que con 50.


No vender cuando el mercado está cayendo

Es normal que las caídas del mercado nos asusten pero no nos podemos dejar contagiar por el pánico.

En las noticias aparecerán fotos de los parqués bursátiles con gente desesperada (normalmente con las dos manos en la cabeza 😱 y mirando una pantalla llena de números rojos), flechas hacia abajo, en fin, todo muy dramático.

Sin embargo, tenemos que resistir la tentación de vender nuestras participaciones para no perdernos el rebote que tarde o temprano llegará (en semanas, meses o años).

Es más, aunque resulte difícil de hacer, en ese momento en medio de la tormenta mediática y emocional, tenemos que saber que las bajadas pueden representar una fantástica oportunidad de comprar participaciones a precios de rebajas.

También ocurre lo contrario, lo más tentador es comprar más y más cuando el mercado sube. Pero esta no es la mejor estrategia si de verdad queremos conseguir un buen rendimiento.

No quiero decir que no se compre ya que de lo contrario podemos estar perdiendo una oportunidad si sigue subiendo, me refiero a ser cauteloso y seguir un plan. Por ejemplo con la estrategia DCA que hemos visto antes.


Automatizar las aportaciones periódicas

Creo que este punto es clave para evitar algunos de los errores de inversión relacionados con nuestras emociones.

Lo único cierto en los mercados es la incertidumbre por eso tratar de adivinar cómo se va a comportar la bolsa en cada momento es sencillamente imposible.

Nadie lo sabe.

Si nuestro banco o bróker permite automatizar las aportaciones periódicas, esta forma de invertir será una manera muy sensata de evitar el sesgo emocional a la hora de invertir.

Así evitamos ejercicios adivinatorios o simplemente de especulación.


Diversificar

En otro artículo ya vimos las ventajas de la diversificación y que este punto es esencial en cualquier tipo de inversión.

La máxima diversificación se puede lograr simplemente a través de fondos globales que invierten en empresas de todo el mundo o a través de fondos indexados que repliquen índices bursátiles amplios, por ejemplo el EuroStoxx 50 europeo o el SP500 americano.

Existe una variedad inmensa de fondos pero va a ser en los índices donde encontremos una gran diversificación no solamente de empresas sino también de sectores.


Evitar movilizar demasiado nuestra cartera

A veces es muy tentador realizar un traspaso o reembolso cuando la bolsa empieza a subir demasiado o todavía peor, cuando empieza a caer y asumimos las pérdidas.

Todos estos movimientos conviene planificarlos de antemano con mucha disciplina.

De nuevo es importante no dejarnos llevar por las noticias y las emociones.

Otra variante de este punto es la tentación de entrar en diferentes fondos cada poco tiempo según noticias, consejos u opiniones de terceros.

Desde luego si nuestra inversión va a ser a largo plazo esto no nos interesa en absoluto ya que así podemos perder el efecto del interés compuesto.

Hasta aquí los consejos que quería compartir y que me parecen más útiles a la hora de invertir en fondos.

¡Hasta pronto! 🙂

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Imagen destacada: FelixMittermeier